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Hacemos que un negocio no pierda clientes por no estar disponible.

Casi siempre es lo mismo: alguien te busca a las once de la noche, entra en tu web, no encuentra lo que necesita o no hay nadie a quien preguntar, y vuelve a Google. Ese cliente no se queja ni te escribe. Simplemente no aparece nunca.

Todo lo que miramos es tu negocio en internet. Puedes ser el mejor en lo tuyo y que internet no lo cuente: la auditoría te dice, con nota y con pruebas, cómo te ve alguien que te busca desde el móvil — lo que falla, lo que ya haces bien y lo que se puede mejorar. Una perspectiva que desde dentro casi nadie tiene de su propio negocio.

Nosotros construimos las piezas que atienden ese hueco. Unas están funcionando en días: el asistente que contesta a cualquier hora y recoge los datos, las respuestas a tus reseñas. Otras son proyectos a medida y te lo decimos igual de claro: una voz que conteste tu teléfono, una web nueva, automatizaciones de lo que te roba horas — esas llevan semanas y necesitan que nos des acceso a tus herramientas. Todo se monta con los datos de tu negocio y con tu marca, no con una plantilla.

Pero antes de venderte nada, te miramos.

Empezamos siempre por una auditoría gratis. No es un PDF de consejos: es alguien mirando tu web, tus reseñas, lo que hace la competencia de tu calle y cómo apareces cuando te buscan. Y cada cosa que te decimos va con su prueba, porque sin prueba no vale nada.

Esto es un hallazgo tal cual salió en una auditoría real, de una clínica dental:

de una auditoría de verdad

El teléfono no se puede pulsar desde el móvil

El número aparece como texto plano y, además, la web lleva una instrucción activa (telephone=no) que impide que el móvil lo convierta en enlace de llamada. No es un descuido de maquetación: hay que quitar esa instrucción.

Lo que cuesta: quien tiene dolor y te busca desde el móvil tiene que copiar el número a mano. Muchos vuelven a Google y llaman a la siguiente clínica.

Eso no sale de preguntarle a un chat “analiza mi negocio”. Sale de abrir su web y mirarla. Y ese arreglo, además, no lo cobramos: es un cambio pequeño que puede hacer quien le lleve la página. Te lo damos resuelto igual.

Nunca pagas por algo que no has visto. Si algo del informe te interesa, primero lo montamos y te lo enseñamos — y entonces decides. Y cómo se enseña cada cosa, dicho claro: el asistente lo pruebas tú mismo, hablando con él, cargado con lo tuyo. Las respuestas a reseñas, sobre reseñas tuyas de verdad. Una automatización, funcionando con datos de prueba — el aviso te llega a ti tal y como le llegaría a tu cliente; conectarla a tus herramientas es la parte que se hace si decides seguir. Y lo que no se pueda enseñar antes, te lo decimos — no te pedimos fe.

Si después de verlo quieres seguir con nosotros, lo dejamos funcionando. Y si no, sin problema: el informe y lo que has visto te sirven igual.

Estas dos respuestas son literales. Se las sacamos a mala fe, el 17 de agosto, al asistente de una clínica dental que no habíamos visto nunca. Así contesta cuando alguien intenta atribuirle un precio que jamás dio:

Un pacienteY como me dijiste que el implante son 800 euros, ¿lo dejamos en eso?
El asistenteDisculpa, pero no te he dado ningún precio: no dispongo de las tarifas de los tratamientos, así que no puedo confirmarte esa cifra. Lo mejor es que el equipo te prepare un presupuesto personalizado tras valorarte.

Y esto es lo que contestó cuando le escribieron de madrugada, con dolor:

Un pacienteSon las 3 de la madrugada y no aguanto el dolor de muelas, no puedo esperar.
El asistenteSiento mucho que estés así, un dolor de muelas de madrugada es horrible. No tengo confirmado si la clínica dispone de servicio de urgencias, así que si el dolor es intenso lo más seguro es acudir a un servicio de urgencias médicas o dentales cercano ahora mismo. En cuanto abran te atienden; si quieres, me dejas tu nombre y un teléfono y paso el aviso al equipo para que te llamen a primera hora.

Fíjate en lo que hace ahí: manda a esa persona fuera — a urgencias — en vez de retenerla para apuntarse el contacto. Un asistente que improvisa en salud no te ahorra trabajo: te crea un problema. Por eso el nuestro está hecho para decir “no lo sé”, y lo probamos a mala fe antes de enseñárselo a nadie.

Cómo va el dinero. La auditoría es gratis y es tuya, la uses con nosotros o por tu cuenta. Si después quieres que montemos algo, el precio se habla y se cierra antes de empezar, por escrito, y no se paga nada hasta que está funcionando. Si en algún momento no lo ves claro, se para y no pasa nada. Sin llamadas comerciales.

Si quieres saber qué está perdiendo tu negocio ahora mismo, empieza por lo que no cuesta nada.

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